miércoles, 13 de abril de 2016

Andrés García Ibáñez


Andrés García Ibáñez 

El pintor almeriense Andrés García Ibáñez (Olula del Rio 1971) pasa por ser el pintor español vivo que más obra religiosa tiene en templos, pero también como el más descreído y herido de los intelectuales agnósticos actuales.
Arquitecto, escultor y sobre todo pintor su obra pictórica triunfa en Inglaterra, Estados Unidos y medio mundo y como suele ser la norma en este país, un gran desconocido, teniendo incluso que costearse su propio museo para mostrar su obra.







García Ibáñez empieza a pintar muy pronto, demostrando una inusual facilidad en su primera forma de expresión. A los 11 años expone por primera vez en el salón parroquial de Albox. Con 13 ya pinta al oleo y en tres años copia gran parte de la obra de Velázquez, Rembrandt, el Greco y Goya, siendo notable la influencia de este ultimo en toda la obra plástica de García Ibáñez.
Entre 1989 y 1996 cursa estudios de arquitectura en la Universidad de Navarra siendo en este periodo muy notable su obra religiosa para distintos templos y creando en 1993 el cuadro de gran formato para la beatificación del obispo mártir de Almería Diego Ventaja Milán y que presidio la ceremonia en la Plaza de San Pedro del Vaticano.




En 1998 pinta en San Salvador los frescos de la nueva catedral conociendo la miseria y desesperanza de este pueblo. Tras viajar a Guatemala decide ejecutar una serie de retratos que posteriormente dono a UNICEF recibiendo de manos de la Margarita la medalla nacional de este organismo.
2000 fue un año de ruptura, abandona definitivamente los valores teocéntricos y se enfrasca en una crítica – en ocasiones obsesiva - de los valores occidentales. La obra fundamental es “La muerte de Dios” con la que inicia un nuevo periodo fuertemente simbolista, que no ha abandonado.
Desde 2000 crea una serie aún por terminar que lleva el título “Cutrez y Putrefacción” donde critica sin cortapisa la sociedad española, serie irreverente, cruel e irónica donde la España caduca, putrefacta, nacional-católica queda representada por arquetipos y personajes claramente identificables. Todo un gran fresco de la “imbecilidad nacional” en palabras del propio pintor.












Si quieres conocer más de la obra de Andrés García Ibáñez pasa por su webclicando aquí.




Antonio Tapia (Olula del Río, Almería, 1942)



Antonio Tapia (Olula del Río, Almería, 1942) conoce los dos extremos del bienestar. «Mi familia emigró a Barcelona por hambre», dice, sin reparos. Quiso el azar que su padre trabajara en un garaje barcelonés al que acudía un prestigioso médico de los años 50: Pere Pons. También por azar, Pons conoció al joven Tapia, en quien descubrió un especial talento médico. Tanto, que le ayudó a pagar la carrera. Las manos quirúrgicas de Tapia se consideran garantía de calidad.
–¿Es esta una mala época para la cirugía estética?
–Siempre ha habido épocas de crisis y la cirugía estética se mantiene, porque sigue habiendo gente que ahorra durante años para poder operarse, y se opera. Es evidente que, en general, hay menos demanda, y aún bajará mucho más. Les está ocurriendo a los reyes de la cara, a los grandes cirujanos de Argentina y Nueva York: operan un 50% menos que hace un año. Es muchísimo. En todo EEUU, se opera un 19% menos.
–¿Y aquí?
–En España el descenso es de un 30%. A mí me afecta poco, porque lo que ha acabado con miles de intervenciones ha sido el corte de las líneas de crédito bancario. Eso ha eliminado a todos los centros que basaban su publicidad en operar a crédito.
–¿Está cambiando el tipo de clientes que reciben?
–Ha desaparecido aquel personaje que llegaba, se sentaba, y te pedía información de todo: desde el pelo de la cabeza hasta las uñas de los pies.
–¿Con qué motivación llegan?
–Sobre esto se ha escrito muchísimo. Se ha dicho que quien pide un cambio estético es un ser casi patológico, un desequilibrado que busca la belleza inalcanzable, ese que nunca está satisfecho y busca más y más... Eso existe, pero es una minoría.
–¿Y qué pretende la mayoría?
–Son gente normal. Todo es más sencillo. Se levantan una mañana, se miran en el espejo y se dicen: «Antonio, tendrías que quitarte esas bolsas que te afean los ojos». Sin más. No es que pretendan huir de la vejez o de la muerte: es que quieren quitarse algo que les molesta ver.
–No son personas frívolas.
–Las hay. Un 70% de mis pacientes son gente que siente que tiene un problema y decide eliminarlo. Y luego están las locas, que son otro 10%. Son esas personas que pretenden operarse cada primavera, no saben de qué en concreto, pero quieren encontrarse divinas de la muerte. Y, además, saben más que el cirujano. Si piden imposibles, no las opero.
–¿El resto de médicos especialistas les respetan a ustedes?
–Cuando demuestras la dificultad que entraña esta especialidad, te respetan. Yo ya no he de demostrar nada. Soy tutor de los médicos residentes que están en el quinto año de formación como especialistas. Pero hace muchos años, sí me sentí humillado en un hospital. Se nos dice de todo, incluso dentro de los hospitales se nos ha menospreciado.
–Usted se inició en el Clínic.
–Estudié allí. Empecé en el servicio de cirugía general, con el profesor Piulats. En tercero y cuarto de Medicina, con 18 o 19 años, operábamos hernias, apendicitis... de todo. Algo impensable ahora. En urgencias empecé con la cirugía de mano y de cara, porque había mucho accidente laboral. Y allí contacté con el doctor Jaume Planas, que era uno de los mejores cirujanos de mano de Europa.
–¿Cuál es la operación más difícil?
–El desafío más importante, lo más difícil en cirugía estética es cambiar una nariz. Ayer operé a un hombre al que ya habían intervenido siete veces antes de llegar a mi consulta. Todo un desafío.
–¿Repetía porque no se gustaba?
–No. Porque la otras siete veces se lo habían hecho muy mal. En España se ha creado una nueva especialidad: la de arreglar desarreglos de cirugía estética. Es lo más difícil.
–¿Arregla muchos destrozos?
–Muchos. Un 60% de mi actividad actual la dedico a operar a personas que han pasado por otros cirujanos.
–¿Qué forma corporal gusta ahora?
–Hemos pasado de la extrema delgadez a remarcar más las formas, hablando del cuerpo femenino. Eso no significa que en Europa vayan a triunfar las prótesis de glúteos. Las nalgas enormes quedan bien a las centroamericanas, pero no aquí.
–Cada cultura tiene su ideal físico.
–En parte. En Miami he visto los pechos y las caderas más grandes de mi vida, que es lo contrario de lo que ocurre en Asia. El problema para los asiáticos, que apenas se arrugan, es que todas las facciones son muy similares: redondas, suaves... a ellos les gusta europeizar su cara. En China lo más solicitado es el aumento de nariz, las prótesis de mentón y pómulos, y el reborde ocular. Les gustan los ojos europeos.
–¿Y que es lo más solicitado aquí?

–El aumento de pechos, aunque también es la cirugía que más ha bajado por la crisis. Una de las cosas que más hago es remodelar el entorno ocular masculino. Ahora los hombres se operan muchísimo. Se corrigen el párpado caído y las bolsas de los ojos. Por eso no les cambian.

OLULA DEL RÍO


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OLULA DEL RÍO



 El municipio de Olula del Río se encuentra situado en la parte alta del Valle del Almanzora, provincia de Almería, a 482 m. de altitud media sobre el nivel del mar. Con una población de 6.358 h. en 2005, su situación geográfica, a una distancia similar de Granada, Murcia y Almería, permite que Olula del Río se convierta en un municipio central para las relaciones comerciales y humanas de su entorno y, consiguientemente, en cabecera de la comarca del Almanzora. El término municipal tiene una superficie de 23 km2, que se extienden en sentido norte-sur desde las últimas estribaciones de la Sierra de las Estancias hasta las márgenes del río Almanzora. En su orografía destacan los picos de los Corzos y del Tesoro ?1.161 y 1.119 m. respectivamente?, Almirez ?1.006 m.?; los collados del Fraile y Hondo; la profunda garganta de la Cerrada del Maimón; y las ramblas de Ballester, Urracal o Huitar. El clima se caracteriza por temperaturas suaves ?con veranos calurosos? y por la escasez e irregularidad de precipitaciones, lo que da lugar a una vegetación igualmente escasa y dispersa encontrándose algunas extensiones de pinos, encinas y algarrobos entre el abundante matorral formado por esparto, bojas, romero, tomillo o retama.
Aunque los primeros indicios de la presencia del hombre en Olula del Río se remontan a los restos arqueológicos del Neolítico y del periodo del Cobre encontrados en el yacimiento de la cueva de Humosa, los indicios más fiables del origen del Olula del Río pertenecen a la presencia árabe. Estas tierras se integran en la cora califal de Pechina y en el siglo XI se incluía en la taifa almeriense de los Zuhayr. Posteriormente, en el siglo XIII, estaba en el reino almohade de Almería para incorporarse al estado nazarí de Granada hasta la conquista castellana a finales del XV ?si bien parte de la población andalusí permanece o regresa?.
En 1488, como consecuencia de la conquista de Almería por los Reyes Católicos, se producen las capitulaciones de los lugares del río Almanzora y Sierra de los Filabres, por las que Olula del Río ?junto a Purchena y Urracal? pasa a formar parte del señorío del duque de Medinaceli hasta 1560, en la que pasa a jurisdicción Real. Entre 1568 y 1570 se produce el levantamiento morisco ?en esa época, la mayoría de los 300 habitantes de Olula del Río eran musulmanes?. Desde la segunda mitad del siglo XVI, el nuevo propietario del señorío será la familia de Mesía y Serrano.
Hasta el primer tercio del siglo XX, Olula del Río se había caracterizado por ser un pueblo eminentemente agrícola ?producía patatas, aceite o trigo? y ganadero ?con cabezas de ganado lanar, caprino y porcino?. Pero es a partir de los años cincuenta del siglo XX cuando se produce el gran despegue industrial basado en la explotación y transformación del mármol, la cual, si bien había comenzado ya en el siglo XIX, no se convierte en la actividad básica del municipio hasta la introducción de la energía eléctrica. Ésta va a producir una revolución tecnológica en el sector, dando lugar a la incorporación y modernización de la maquinaria, procesos y talleres. Fruto de esta industria es la artesanía del mármol, que produce una gran diversidad de objetos decorativos como chimeneas, columnas, estatuas, relojes, etc. Así, a principios del siglo XXI hay instaladas más de 30 empresas medianas y de ámbito familiar en el polígono industrial del municipio; más del 40% de la población ocupada pertenece al sector industrial; y Olula del Río está entre los primeros en renta per capita de Andalucía. Todo ello explica, sin duda, que la población no deja de crecer desde entonces hasta la actualidad: en 1940 supera los 2.000 h. (2.128); en 1960 los 3.000 h. (3.035); a finales de los setenta experimenta un leve estancamiento y en 1986 contaba con 5.212 h. [ Ángel Luis Lucendo Monedero ].

martes, 12 de abril de 2016

PIEDRA VER DEOLULA








PIEDRA VER DE OLULA
PIEDRA VER DE OLULA
Piedra Ver de olula desde Olula del Río (Almería)
Visito sus ruinas cincuenta años después.

Se trata de una fortaleza y un pueblo construido por los musulmanes sobre un poblamiento de la Edad del Bronce en un lugar escarpado de fácil defensa sobre una roca que le sirve de base, la Piedra Ver de Olula, considerada como un símbolo de la localidad de Olula del Río.. frente al que se levanta majestuosa...

Existe una leyenda que asegura que desde lo alto de la roca hay una galería subterránea que baja hasta el arroyo de Macael,y que servía para que “los moros” recogieran el agua para el aljibe y para huir del enemigo.
Ruinas de la fortaleza

Ruinas del aljibe árabe

Restos de cerámica andalusí
Hernandez de Jorquera citado por Lentisco Puche decía: «En sitio deleitoso y agradable para la vista y con buena fortaleça, en dicho valle del Almançora, está la villa de Oluia a quien las aguas del río la fructifican, con que abunda de todo mantenimiento siendo su cría de seda muy buena, frutas y legumbres. Habítanla cien vecinos con una parroquia diócesis de Almería: su fundación no consta...»
Restos de murallas defensivas
Parece ser que hay vestigios del periodo calcolítico según parece por las noticias de una tumba expoliada de éste periodo.

Iglesia de San Sebastián (Olula del Río)




Iglesia de San Sebastián (Olula del Rí

La iglesia de San Sebastián, en Olula del Río, se construye entre 1780 y 1789. Responde a uno de los últimos proyectos de Ventura Rodríguez, ejecutado por el arquitecto académico Juan Antonio Munar. El inmueble representa uno de los mejores ejemplos del estilo neoclásico en la provincia, con planta de cruz griega, tendente a crear un espacio centralizado. Se trata de un edificio singular que resume los postulados del arquitecto, cuyos rasgos más destacados son la claridad geométrica, ángulos agudos e ininterrumpidos, pilastras reducidas y moldes de perfiles elementales que caracterizan la sobriedad y limpieza de las formas, elementos que hacen que se considere uno de los templos más interesantes del siglo XVIII 
en Almería.
La delimitación afecta a la totalidad del inmueble. Incluye el templo de cruz, antesacristía, sacristía,torre-campanario,capilla bautismal y el almacén-cochera. Ocupa parcialmente la parcela catastral 07 de la manzana 23458.
La iglesia de San Sebastián se estructura con planta de cruz griega, cuyos brazos están realizados mediante muros curvos que terminan en frente plano, donde se sitúan capillas. Estas se abren a través de un arco de medio punto rehundido en el muro, con óculo superior cubierto con vidriera y recercado en su parte inferior por una amplia moldura que continúa horizontalmente adosada al paramento de la zona altar del interior del templo. El espacio central de la planta se cubre con bóveda baída.
La capilla mayor se halla a nivel más alto que el resto de la iglesia. Se accede a través de una escalinata, compuesta en ambos lados de una baranda de balaustres de mármol, despuesta en ángulo recto y que delimita a su vez el presbiterio.
En el testero se encuentra un retablo realizado en obra y estuco, consta de un rectángulo central flanqueado por dos columnas corintias sobre plinto y entablamento superior coronado con frontón triangular.
El retablo presenta el parámetro policromado predominando los tonos verdes, ocres y dorados.
A los pies del templo se ubica el coro alto compuesto de antepecho de balaustres de madera. Tiene acceso a través de una escalera de caracol situada en en lado izquierdo de la entrada a la iglesia.
En el lado izquierdo del presbiterio se abre el acceso a la capilla Bautismal, cuyos muros se encuentran decorados con pinturas alegóricas al bautismo de Cristo, realizadas por A.Molina y fechadas en 1932. Esta capilla comunica con el almacén-cochero, antigua sacristía, de planta cuadrangular.
Adosado a uno de sus muros conserva un aguanamil de mármol compuesto de taza circular.
El exterior de la iglesia presenta el parámetro revocado y pintado de blanco, excepto el zócalo donde se aprecia la fábrica de mampostería, el recercado de los óculos que se abren en tres de sus lados, y la doble moldura que recorre horizontalmente la zona superior de las fachadas, todos se encuentran de color gris.
La fachada de los pies del templo sigue el esquema neoclasico recogido por la geometria y limpiezas de formas,
La portada consta de un vano adintelado recercado de piedra y entablamento superior coronado con una cornisa moldura. Sobre el conjunto se abre un óculo cubierto con vidriera. Corona la fachada un frontón triangular moldurado.
La torre se halla detrás de la cabecera del templo. El acceso a su interior se realiza a través de una escalera de desarrollo helicoidal. Consta de base, tres cuerpos separados por sencillas molduras y cubierta a modo de cupulino.
El primer y segundo cuerpo muestra el paramento cerrado ubicándose en el segundo un reloj que conserva la maquinaria original.
El tercer cuerpo se compone de un vano de medio punto en cada uno de sus frentes que albergan campanas excepto en uno de sus vanos que muestra una rueda de tren que cumple con la misma funcion..